La tortícolis es una afección, aguda o crónica, caracterizada por una inclinación de la cabeza sobre el cuello, que ocasiona una postura defectuosa, involuntaria, permanente o intermitente y, en general, dolorosa.
Etimológicamente el término tortícolis viene del francés y significa «dolor de los músculos del cuello». Fue acuñado por el escritor y médico François Rabelais, quien lo formó del latin Tortum (torcido) y Collum (cuello).
Origen emocional de la tortícolis
El cuello es la parte del cuerpo que soporta la cabeza. Cuando una persona se halla emocionalmente ansiosa tiende a contraer los músculos que unen la cabeza con los hombros.
Este nexo entre el cuerpo y la mente es también el puente que permite a la vida manifestarse, representa la flexibilidad, la adaptabilidad y la dirección anticipada.
«Todo lo que da la vida pasa por el cuello: el aire, el agua, los alimentos, las circulaciones sanguínea y nerviosa. Une la cabeza con el cuerpo y permite la libre expresión», analiza el quiropráctico Barroso Griffiths.
Enfatiza además: «Si tengo dificultad en ‘tragar’ mis emociones, si las reprimo, esto puede crear una tensión en el nivel de mi cuello en donde se halla el centro de energía. Como el cuello es una de las partes flexibles del cuerpo, todo problema en él denota inflexibilidad en la persona que lo padece».
Asimismo, cuando una persona se halla emocionalmente ansiosa tiende a contraer los músculos que unen la cabeza con los hombros y tensiona toda la musculatura que va desde la nuca hasta la parte más elevada de los hombros.
Esta zona, suele recibir así gran tensión en los momentos en los que contenemos nuestra agresividad.
Según Enric Corbera, «las vértebras cervicales están relacionadas con la comunicación verbal».
De esta forma -según él- «podemos tener dolencias en esta zona cuando sentimos impotencia ante una situación o persona y tenemos que ‘bajar la cabeza’ «.
![]()
Identifica el bloqueo emocional asociado con tu tortícolis
-Si tenemos la sensación de que nos pesa la cabeza, está muy relacionado con el control sobre la vida, nuestros actos y los de los demás.
-Si sentimos miedo a perder el control de nuestra propia censura y mostrarnos tal cual somos.
-En ocasiones, el peso en el cuello, nos dice que nuestra voluntad fue disminuida ante los demás, el tener que aceptar una situación con la que no estamos de acuerdo y que nos hace sentir culpa.
–El cuello es el centro de la voluntad, del poder y de la expresión, los dolores en esta área están asociados a estos ámbitos y su debilitamiento.
-Cuando el cuello impide girar la cabeza a un lado y otro, el bloqueo emocional manifiesta «inflexibilidad» en la persona que lo padece, y tiene que ver que la persona no quiere hacer frente a una situación, porque no la puede controlar como quisiera, y tiene miedo de ver o escuchar lo que pasa.
![]()
-La presencia de este padecimiento indica la razón por la cual no queremos hacer frente a la situación que nos molesta y cómo esta actitud mental nos lleva a ponernos rígidos y no ayuda a encontrar una solución.
-Si la rigidez impide girar la cabeza de izquierda a derecha podemos empezar por preguntarnos a quién o a qué nos negamos a decir «no».
-Si el dolor nos impide expresarnos, por nuestra inflexibilidad y obstinación, nuestro cuerpo está diciendo que lo mejor es decir «sí» o «no» con sinceridad, de acuerdo a esa persona o situación.
¿Qué situación quiero controlar y por qué?
¿Qué no quiero aceptar?
¿Qué no quiero ver?
Atrévete a expresarlo
Es nuestra responsabilidad escuchar a nuestro cuerpo.
![]()
texto original infobae