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La biodescodificación es una terapia que busca el significado emocional de las enfermedades, síntomas o patrones para así poder sanar y mejorar la calidad de vida de las personas.
Según esta terapia, las enfermedades se ocasionan por emociones intensas vividas de forma particular y en soledad, que quedan bloqueadas en el inconsciente y se manifiestan en el cuerpo.
Diferencia entre Biodescodificación y Medicina Germánica
“La diferencia de la Biodescodificación a la Medicina Germánica entre otras, es el acompañamiento integral a los tratamientos médicos, sin que el paciente lo suspenda o deje, para acelerar su sanación”, explica Zaida Carina Peña Gelvez, Psicogenealogista y acompañante de Biodecodage Practice.
La experta explica que “cuando llega nuestro paciente a consulta, el síntoma nos permite ver la manifestación de la emoción que no fue expresada, traducidos en códigos, nuestro cerebro y cuerpo tienen una conexión, y cuando la persona vive un drama, el subconsciente lo comprende muy bien, lo representa en algo que llamamos un Resentir, que inscribe en una Representación biológica y allí empieza la terapia”.

¿Cómo se realiza una consulta de biodescodificación?
La experta señala estas fases:
1. Precisar el objetivo
El terapeuta y el paciente establecen el objetivo de la consulta, su historia clínica documentada y estructurada en aquello que se llama un “portal” que muestra los pisos de la biología, los que permitirán establecer hipótesis de los códigos inscritos en el cuerpo que luego serán validados en la Biodiana, una línea de tiempo o el protocolo que se ajuste a su proceso, y que es una herramienta para encontrar el resentir.
2. Entrar en emoción
El paciente inicia por el evento que detonó el síntoma, hasta llegar al resentir y su emoción primaria, aquella que está detrás de aquella emoción secundaria.
Si hay dificultad para expresarla, el profesional le ayuda a verbalizar.
Por ejemplo: si la persona dice que siente ira, detrás podría estar la impotencia aquello que no fue capaz de hacer.
En caso de trastornos de comportamiento o mentales, la persona podría estar en aquello que llamamos “disociado”, donde no hay conexión con el cuerpo, un trabajo terapéutico distinto con otros matices, que es amplio para ahondar.
3. Descubrimiento de la escena dramática
Una vez el terapeuta ha guiado al consultante a la primera vez que experimentó el mismo resentir de forma corporal, psicobiológica, su memoria celular, por ejemplo, la impotencia manifestada en un tensión muy fuerte en los brazos, piernas etc, asi dará pasa a verbalizar y reciclar esa energía que quedó bloqueada.
4. Transformación de la creencia limitante
El terapeuta será un acompañante, quien lleve la lámpara para acceder al inconsciente del consultante, reconocer la creencia junto con su sensación corporal y posteriormente resignificarla.
Para ello, se va al evento, sus pensamientos, sentimientos sentidos por dicho pensamiento y la emoción de estos sentimientos, miedo, impotencia, tristeza etc.
El objetivo es liberar la emoción bloqueada y transformarla en una emoción positiva para su cuerpo.
5. Explorar las creencias programantes
Estas pueden llegar a tener origen en su árbol genealógico y no tan solo en su aspecto biográfico.
El cuerpo entrará en una fase reparación del estrés vivido, llegando a la normotonia y el síntoma desaparece, esto dependerá exclusivamente del paciente, del estado de avance de la enfermedad y de la experticia del terapeuta y por supuesto de algo más grande que ellos dos.
En muchas de las sesiones se pueden hacer aportes de recursos, utilizando la PNL, programación neurolingüística, para resolver la satisfacción de su necesidad.